Con las ganancias obtenidas del trading de criptomonedas el siguiente paso en mi plan fue invertir en equipos de minería, comprando en total
6 GPU’s AMD Radeon RX 470 4GB a las cuales les modifiqué la BIOS y les apliqué Overclock,
1 Motherboard BIOSTAR TB-85 que tenía 6 puertos PCI-E para conectar cada GPU
1 Fuente de poder 1000w EVGA Gold que permitía darle energía a todo el rig
1 RAM HyperX Fury 8GB
1 SSD Kingston 120gb
y 6 Risers PCI-E x1 to PCI x16 para elevar las GPU’s en una estructura construida a mano por mi con ángulos de aluminio.

Esto fue suficiente para tener un poder de minado de 175 Mh/s en la red de Ethereum. Utilizando el algoritmo Dagger Hashimoto con el programa Claymore para Windows, se configuró para minar en la Pool Mining de Ethermine y a la vez se minaba Decred con 4726 Mh/s en la Mining pool de Suprnova.

 

Con la dificultad de Ethereum y esa potencia, en aquel entonces (Enero 2017) se minaba 2 ethereum semanales lo que equivaliía a 200$ cuando ethereum tenía un valor de 100$.
El precio del ethereum subió exponencialmente todo el año hasta 1377$ siendo este su máximo historico hasta la fecha. La dificultad de minado aumentó junto al precio pero ya había minado una decente cantidad de ether al principio, que terminaron multiplicandose hasta x13 a lo largo del año.  En el transcurso compré 6 tarjetas gráficas RX 570 adicionales para tener un total de 12 tarjetas gráficas minando.

Estas GPU’s que habían costado 110$ en un principio, acabaron costando hasta 500$ en Amazon debido a la gran demanda y la capacidad de minado que tenían.
Finalmente el precio del ethereum se estabilizó, y junto a el su dificultad y el precio de las GPU’s volvió a la normalidad, hoy en día las maquinas producen mucho menos de lo que hacían en aquel entonces.